Osorno 17 de enero de 2012
Señor:
Javier Oyarzo,
Alcalde de la Ilustre Municipalidad de San Juan de la Costa;
PRESENTE.
Tenga usted mis afectuoso saludos.
Mediante la presente me dirijo a usted para dejar constancia y hacer pública mi molestia, debido a un maltrato recibido en la oficina de Obras Públicas, por parte del funcionario público de dicha Municipalidad, Don Lupercio Pavez, dando a conocer mi versión del suceso ocurrido el martes 17 de enero del 2012. Siendo lo siguiente:
Soy de la ciudad de Osorno, y el día martes 17 de enero del 2012 he viajado a dicha municipalidad para realizar el tramite “Petición de certificado de Ruralidad”, en su oficina de Obras Públicas minutos antes del medio día. Fui atendido por la secretaria de la oficina en cuestión, le explique que estaba realizando la compra de una parcela en dicha comuna, para lo cual necesitaba un certificado de ruralidad de la propietaria del terreno, y que yo estaba haciendo este tramite en consideración de algunos inconvenientes de salud de la propietaria que le impiden la libre movilización, así como otros tramites que he logrado hacer, mediante permisos de poder simple que me confiere ella. La Srta. Secretaria accede a realizar la petición diciéndome que podía volver otro día a retirar el certificado, o bien, esperar varios minutos ya que estaba con una tarea importante, y terminando aquella realizaba lo que yo necesitaba. Yo respondí que prefería esperar para no volver otro día (todo esto sin ningún inconveniente con la niña).
Siendo las 13:55 me acerco al mesón de atención para preguntar si faltaba mucho, y ella me dice que a las 14:00 llega el encargado de tesorería y entonces me dará un documento para pagar el certificado y retirar lo que necesitaba. A las 14:25 aproximadamente aparece el Director de Obras Públicas, Don Lupercio Pavez pidiendo un “pendrive” a su secretaria, y de paso preguntándole que estaba haciendo, y ella le responde que estaba haciendo un certificado de ruralidad. El funcionario en cuestión hojea la escritura que yo proporcioné durante unos minutos y luego con voz elevada y arrogante me llama al mesón: “Oye! Ven para acá!” ¿Qué quieres tú?! (me dice). Un certificado de ruralidad (le contesto yo). “¿Y quien eres tú?” (me dice). El comprador, le conteste yo, toda esta corta conversación la realiza con tono alto y prepotente, a lo cual yo también eleve la voz poniendo tono cortante y seco. El me responde muy airado, que no me dará el certificado. Cuando le pregunte cual era la causa, él me responde “Por que no!!!” Porque yo no era nadie, y tenían que venir a solicitar ese documento los propietarios y no me daría nada. En ese momento le hago ver mi molestia por dos horas y media de espera, en vano. Esto se lo dije en el mismo tono en que habla él, sin ninguna mala palabra. En ese momento el Señor Director de Obras Públicas me contesta “Yo no voy a atender a rotos de mierda”, encerrándose en su oficina y sin devolverme la escritura que yo había proporcionado. Entonces lo increpo desde el mesón “Quien te crees tú… “&/)#!!!... de tratarme de roto de mierda, y devuélveme mis documentos. Quedándose encerrado 5 minutos en su oficina y yo en silencio en el mesón, esperando alguna respuesta. Pasado 5 minutos este hombre creía que yo me había ido y sale de su oficina yal verme, muy alterado me grita “que hace usted aquí!!”. Yo le respondo que necesito que me devuelva mis papeles para retirarme, no me contesta nada y sale rápido hacia no se donde. Yo, sin saber que hacer esperé y luego comencé a caminar por un pasillo buscando alguna “persona” que me ayude a recuperar mis documentos, en eso sentí una voz alzada entre risa y burlesca contando la versión del alegato, totalmente desvirtuada de la realidad, que provenían de la oficina del Secretario Municipal… era mi buen Señor Lupercio Pavez, contándole al señor secretario su Azaña (al estilo de él, por supuesto). Al acercarme a la oficina de secretaría, me ve el señor Lupercio y para de hablar y dice “acá esta el caballero”, a lo que respondo yo “Ahora me tratas de caballero, después que en tu oficina me dijiste roto de mierda”, él, sin decir nada se retira.
Luego de eso me recibió muy bien, muy amablemente el Señor Secretario y él mismo fue a la oficina de Obras a retirar mis documentos y me los devolvió sin más problemas.
Usted Juzga, usted esta en antecedente. Yo, por mi parte tratare de hacer más pública esta situación para que desaparezcan estos abusos. No quiero imaginarme como trata este señor a la gente de campo que es mucho más humilde y sencilla que yo.
Tenga una excelente semana, me despido Atte a Ud.
Pablo Javier Santibañez Morales
10.783.501-6
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